23/04/1998: GALLUR. Biblioteca “Feliciano Gracia”

Memoria

El pasado 23 de abril, Día del Libro, tuvo lugar el descubrimiento de una placa a la entrada de la biblioteca municipal con el nombre de Biblioteca pública Feliciano Gracia. Se rinde así homenaje a nuestro vecino, fallecido ahora hace un año. Su vida fue un ejemplo de lucha por las libertades y la democracia. En 1939, como consecuencia de la Guerra Civil, hubo de huir a Francia, donde fue internado, como muchos compatriotas, en un campo de reclusión y, después, en la cárcel de Saint Michel hasta 1944. De ahí pasó al campo de exterminio de Buchenwald, siendo liberado al producirse la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial.

Desde hacía años, Feliciano Gracia fue donando un importante fondo bibliográfico a la biblioteca pública (más de trescientos cuarenta volúmenes), con la intención de promover y difundir la cultura entre sus vecinos, a través de los libros. El Patronato Municipal de Cultura tomó, meses atrás, la decisión de honrar y reconocer tanto su trayectoria vital como su generosa iniciativa, poniendo su nombre a la biblioteca de Gallur.

Al acto del día 23 asistieron miembros de la Corporación y del Patronato, familiares y amigos de Feliciano y otros vecinos. Especialmente destacada fue la presencia de dos miembros de la asociación Amical de Mauthasuen, de la Feliciano era delegado para Aragón. Tanto Josep Galobardes (Adjunto de la organización) como Antonio Roig (internado en en campo de Mauthausen) glosaron en sus emotivas intervenciones la figura de Feliciano, “un hombre de bien, generoso, que siempre estuvo dispuesto a trabajar por la paz”, y el compromiso adquirido por los supervivientes al horror nazi, al abandonar  los campos de concentración, de transmitir su experiencia y su testimonio a las generaciones más jóvenes.

En su discurso, el concejal de Educación, Cultura y Juventud, Javier Gascón, destacó la potenciación de la biblioteca como foco de cultura y la importancia de dotarla de un nombre propio: un elemento que, perdurando en el tiempo, la dignifique como institución cercana a la gente”. Finalmente el alcalde, José Luis Zalaya, descubrió una la placa donada para la ocasión por la Asociación de Mujeres María Domínguez, a la que Feliciano Gracia también pertenecía.

Fuente: Revista local de Gallur, nº 14. Marzo-abril 1998.